lunes, 19 de octubre de 2009

Nunca mas vivi de espaldas a mi...


A Principio de los años 90 conocí a una muchacha que era unos años mayor que yo. Ella y su familia querían que hablara y actuara de una manera mas pulida y manifestara una personalidad distinta a la que tenia en aquel tiempo. Fue una etapa difícil para mi que quería ganar la aprobación de ella y su medio, pensaba que lograría conquistarla definitiva mente si aparentaba ser una persona a la altura de sus caprichos personales sin saber que la alejaba mas de mi al transformarme sin querer y poco a poco en su perrito faldero...Hasta que llego un gran amigo y me regalo el libro "Tus zonas erróneas" del Dr.Wayne Dyer, libro que leí con gran entusiasmo, casi como en un despertar al mundo de los monstruos. Pero el broche de oro en esta relación tortuosa e insana me lo dio una persona que me hizo meditar en la siguiente pregunta: "¿Crees que la gente te apreciara mas por
ir al ritmo de sus caprichos personales?... No, simplemente se tu mismo y el universo te pagara por eso y por decir y hacer lo que te gusta de verdad...Tendrás mas amigos y mas amores de verdad y te ganaras el respeto de los críticos y la gente sincera". Eso me tumbo de golpe, pese días enteros meditando en eso... Un día en los ultimos asientos de un autobús encontré un cassette de Mikel Erenxtun, ex bocalista del grupo español Duncan Duh. Yo nunca lo había escuchado en mi vida con atención, ahí fue donde descubrí la canción "De espaldas a mi", canción que marco para siempre mi actitud en las relaciones sociales. Pero la letra habla por si sola...Ahí les va para que nunca mas vivan de espaldas a ustedes mismos...

Un Abrazo.


De espaldas a mi

Era mi mejor disfraz
pero ha llegado a ser
una piel artificial
he llamado al ascensor
para poder descender
al filo de otra edad.

Hasta el diez, hasta el seis,
hasta el quinto año
a la tiza escolar,
a mi amor en un bloc
donde no había máscaras
ni ganas de mentir.

Mi garganta aprendió
una forma de vivir
de espaldas a mí
era solo una cuestión
de saber cuando reír
de saber aparentar.

Gajos de libertad,
tazas de soledad
es lo que doy de sí
es lo que doy de mí
¿treinta años sin
un gramo de madurez?

Hay un mundo mejor
si miro hacia atrás,
al colegio francés
que hay junto a la estación,
y al invierno aquel
en que te conocí.

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